El agujero macular es una abertura en el centro de la retina que afecta directamente la visión de detalle. Con un diagnóstico oportuno y cirugía, la mayoría de los pacientes recupera buena parte de su visión.
Es una abertura pequeña que se forma en el centro exacto de la mácula. Ocurre con mayor frecuencia por la tracción que ejerce el vítreo —el gel que llena el interior del ojo— al despegarse de la retina de forma natural con la edad, un proceso llamado desprendimiento posterior del vítreo.
Es más común después de los 60 años y ligeramente más frecuente en mujeres. En algunos casos también puede asociarse a traumatismos oculares o alta miopía.
Una zona borrosa o completamente ausente justo en el punto donde se fija la mirada — el síntoma más característico.
Similar a otras patologías de mácula: puertas, ventanas o renglones que se ven ondulados o quebrados.
Especialmente para reconocer letras pequeñas o detalles finos, aun con buena iluminación.
A diferencia de un desprendimiento de retina, el agujero macular suele progresar de forma más lenta y silenciosa.
El tratamiento principal es la vitrectomía, una cirugía microscópica en la que se retira el vítreo y una membrana delgada alrededor del agujero, permitiendo que sus bordes se aproximen. Al final se coloca una burbuja de gas dentro del ojo, que actúa como un "vendaje interno" y ayuda a mantener el agujero cerrado mientras cicatriza en los días siguientes. Cuanto antes se detecte y trate, mejor suele ser el resultado visual.
Cirujano oftalmólogo con subespecialidad en Retina y Vítreo (Hospital de la Luz, Ciudad de México), formado en el Instituto Nacional de Oftalmología (INO). Realiza cirugía de agujero macular y otras patologías de retina y mácula en Lima.
Una abertura pequeña en el centro de la mácula, generalmente por tracción del vítreo al despegarse de la retina con la edad.
En una minoría de casos pequeños o muy tempranos, sí. La mayoría requiere cirugía para evitar que la visión siga deteriorándose.
Una vitrectomía con retiro de una membrana alrededor del agujero y colocación de una burbuja de gas que ayuda a cerrarlo.
En muchos casos sí, durante algunos días, para que el gas mantenga presión sobre el agujero mientras cicatriza.